Tres tipos de hormigas en Cartagena, tres soluciones
Hormiga panadera (Tapinoma melanocephalum y Monomorium pharaonis): Son pequeñas (1–2 mm), de color marrón claro o amarillento. Invaden cocinas, baños y áreas de almacenamiento. Se alimentan de azúcar, grasas y proteínas. El cebo de gel específico para esta especie es el tratamiento más efectivo porque las obreras lo transportan directamente a la reina.
Hormiga arriera (Atta cephalotes y Acromyrmex spp.): Son grandes (hasta 2 cm los soldados), de color naranja-rojizo. Crean colonias subterráneas con cámaras de cultivo de hongos. Forrajean en columnas organizadas que pueden recorrer 100 metros desde el nido. El tratamiento incluye cebo granulado específico y, en casos graves, inyección de insecticida en las galerías del nido.
Hormiga de fuego (Solenopsis invicta): Agresivas, con picadura ardiente. Construyen montículos de tierra en jardines y zonas verdes. Requieren producto específico de baja toxicidad para el ambiente pero alta efectividad sobre esta especie. El montículo visible es solo la entrada — el nido puede extenderse metro y medio bajo tierra.
¿Por qué la fumigación sin diagnóstico no funciona?
La fumigación perimetral genérica mata las obreras que toca en el momento, pero en 24–48 horas la reina ya produjo nuevas obreras que reemplazaron las perdidas. Sin atacar la reina, el ciclo se repite indefinidamente. El diagnóstico de especie es el paso que la mayoría de servicios omite y que más diferencia hace en el resultado.
Lo que incluye el servicio de control de hormigas
- Identificación de especie con diagnóstico escrito
- Cebo de transferencia específico para la especie detectada
- Barrera residual perimetral con insecticida de larga duración
- Recomendaciones de sellado físico de puntos de entrada
- Acta de servicio y ficha técnica de productos aplicados
- Garantía de resultado o re-tratamiento sin costo